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Violencia Representada

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Para dialogar con la amplia selección de fotografías sobre el conflicto y sus víctimas a mediados del siglo XX hemos escogido una serie de obras de artistas nacionales que se inspiraron en las fotografías del libro “La Violencia en Colombia”, estudio de un proceso social, de Monseñor Germán Guzmán Campos, Orlando Fals Borda y Eduardo Umaña Luna, publicado hace exactamente 60 años.

 

Los artistas y obras escogidas corresponden a Luis Ángel Rengifo quien elaboró en 1963 en planchas de metal su famosa serie sobre la violencia de la cual exhibimos una decena, donde además de observar las escenas desgarradoras se puede verificar el excelente trabajo en aguafuerte y aguatinta. Está presente la xilografía de Alejandro Obregón quien el año de la publicación del libro mandó al Salón Nacional su pintura La Violencia, haciéndose acreedor al primer premio. Este cuadro estuvo antecedido por varios estudios y por una pintura notable: “Velorio para un estudiante muerto” de 1956. Las dos manos que sostienen puñales, más que mostrar sangre e ilustrar de una manera manifiesta el horror, pretenden ser una alegoría del tema tratado.

 

Igualmente incluimos dos xilografías a color de Alfonso Quijano Acero: “La cosecha de los violentos” y “La Última Cena”, de 1966. Ambas imágenes poderosas aluden a la muerte y corrupción. Así mismo, tres monotipos de Carlos Granada de su serie “Pájaros”, que aluden al apodo que recibían los insurgentes. De Augusto Rendón, aguafuertes y aguatintas que denuncian la violencia a través de la bandera nacional donde el color dominante es el rojo, que, como sabemos, representa la sangre, junto con personajes indistintos como el Sagrado Corazón y el militarismo.

 

Tenemos la presencia de obras de dos artistas vallecaucanos. Leonel Góngora, nacido en Cartago, quien está representado por cinco obras donde su acusado expresionismo neofigurativo da cuenta de cuerpos torturados y deformes que testimonian hechos atroces ocurridos en el escenario nacional. De Pedro Alcántara Herrán, de Cali, se podrá apreciar su inmenso dibujo “El martirio agiganta a los hombres raíz” de 1966, donde dos cadáveres desollados están colgados de los pies. Una denuncia de los sucesos abyectos que estremecieron a la sociedad colombiana.

 

No mucho ha cambiado en el panorama de los enfrentamientos y la guerra. Lo más pavoroso y sorprendente es que la violencia se ha incrementado. Tanto las fotos como las representaciones y alegorías de artistas de décadas pasadas, parecen ser obras ejecutadas en nuestros días, cuando el conflicto sigue cada más envilecido.

Miguel González
Curador
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