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Realismo Atroz

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Presentamos en esta ocasión una selección de 109 fotografías del archivo que reposa en Ciudad de México y que fue propiedad de Monseñor Germán Guzmán Campos y del cual hoy tiene copia la Universidad del Valle en Cali. La exhibición parcial del legado desea conmemorar la publicación del libro “La Violencia en Colombia”, estudio de un proceso social, aparecido hace exactamente sesenta años por Editores Tercer Mundo en Bogotá.

 

Por las presiones del clero y su voluntad de no ejercer más el sacerdocio, Guzmán Campos, además de casarse decidió vivir en México donde custodió celosamente el archivo hasta su muerte acaecida en 1987.

 

Las pocas fotos que ilustraban el libro y, sobre todo los textos y testimonios, fueron suficientes para inspirar las obras figurativas y evidentemente de carácter político que produjeron varios artistas. Incluso en 1966 en la publicación del festival de vanguardia que se celebró en Cali por iniciativa de los Nadaístas se puede leer un texto sacado del mencionado libro: “Es de allí del espectáculo del crimen, de su grupo en lucha a vida o muerte, de su ambiente, de su frustración, de su ignorancia, de la injusticia, de la impunidad, del hambre, de la desnutrición que lleva al crimen, de un sentido de defensa del núcleo familiar, del inicial horror a la muerte y del gozo que produce la venganza, del abandono de sus jefes y de la explotación por segundones, de su analfabetismo, de su tierra arrasada, del odio, de su importancia, de todo esto entremezclado de donde nace el hombre violento”.

 

Las fotografías poderosas, terribles y conmovedoras son testimonios crudos y directos, e imágenes indiscutibles del horror y los niveles de crueldad y sevicia con que los victimarios trataron a sus objetivos. La tanatomanía en Colombia de Guzmán Campos da cuenta del salvajismo repugnante que el autor resumiría en el aforismo “no dejar ni semilla”.

 

En las fotografías podemos observar no sólo los guerrilleros, soldados, campesinos, miembros de la curia, políticos, figuras como Sangre Negra, Águila Roja, Desquite, Jacinto Cruz, Pedro Brincos, Monseñor Zambrano, Humberto Ruvilles, Tarzán, Alfredo Hernández, Julio Agudelo, Elí González alias El Vengador, Melquiades Sánchez alias El mico, Oscar Gamboa alias teniente Puñalito y cientos, sino miles de personas anónimas o no identificadas, entre niños, mujeres y hombres. Igualmente, Camilo Torres Restrepo y por supuesto Monseñor Germán Guzmán Campos.

 

La fotografía como documento ha desempeñado un gran papel en la historia. Las presentes obras se alejan por completo de la fotografía artística y por lo tanto no desean contener esteticismos. No han pasado por filtros ni intervenciones cosméticas. Presentan las atrocidades físicas, pero también los semblantes productos del dolor y la indiferencia, erigiéndose como estandartes de un sin sentido de la existencia.

 

Lo peor para nosotros actualmente es que estos testimonios no pertenecen al pasado, sino que continúan. Los procederes del conflicto se han envilecido a tal punto de que no podemos distinguir los horrores perpetuados por los distintos protagonistas.

 

Agradecemos el entusiasmo y dedicación del profesor de la Universidad del Valle Alberto Valencia para que esta exhibición fuera posible.

Miguel González
Curador
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