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Obra Huésped: Claudio Bravo

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El hiperrealismo fue una de las tendencias establecidas en la década del setenta del siglo pasado. Después del Pop que fue figurativo y realista, muchos artistas fascinados por la fotografía hicieron sus pinturas, dibujos y grabados a partir de ella. La escultura también reconstruyó con minuciosidad cuerpos y objetos para el asombro de los observadores.

El artista chileno Claudio Bravo exhibió en muchas exposiciones con los hiperrealistas y su nombre figura en la lista de los artistas de esta tendencia. Sin embargo, él quería distinguirse de este grupo porque para la realización de su obra no usó fotografías, sino que utilizó modelos presenciales para realizar cada una de sus trabajos. Él prefería llamarse superrealista.

Claudio Bravo nació en Valparaíso en 1936. En Santiago recibió clases del pintor Miguel Venegas Cifuentes por corto tiempo. Él se consideraba un artista autodidacta. En 1954 realiza su primera exhibición individual en la capital chilena. Al año siguiente ingresó a la compañía de ballet en esa misma ciudad, igualmente al Teatro de Ensayo de la Universidad de Chile. En la década del sesenta se estableció en Madrid. Luego visitó Manila para seguir haciendo retratos de sociedad. En 1970 realizó su primera exhibición individual en Nueva York en la Galería Staempfli. En 1972 se traslada a Marruecos y fija su residencia en Tánger.

Recibió la Gran Cruz de la Orden de Alfonso y el sabio a raíz de su donación al Museo del Prado de diecinueve esculturas greco-romanas. A lo largo de su vida celebró una cincuentena de exhibiciones en solitario. Así mismo sus obras pudieron ingresar a unos treinta museos en distintas geografías. Murió en Taroudant, Marruecos en el 2011.

La presente escultura es un bronce patinado que representa con indiscutible realismo un pan francés redondo. La reconstrucción fidedigna, y por lo tanto asombrosa, causa por eso mismo extrañeza y algo de hilaridad. Esta naturaleza muerta con un único elemento pensamos que sería ideal para dialogar con la obra de Santiago Cárdenas. Ambos artistas coincidieron en exposiciones colectivas temáticas.

La presencia del chileno Bravo reafirma uno de los objetivos de este museo al coleccionar, difundir y exhibir el arte latinoamericano. Esperamos que esta obra cumpla con ese cometido.

Miguel González —Curador

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