Edit

Exposición itinerante Tuluá

Compartir en:

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on email

OMAR RAYO

De la calcografía al intaglio

Un momento decisivo para la vida y la obra de Omar Rayo fue su viaje a México para estudiar muralismo en la Universidad Iberoamericana y la Academia de San Carlos y grabado en los talleres de La Esmeralda.  Allí  aprendió a grabar en metal: punta seca, aguatinta, aguafuerte,  y mezzo tinto. En el curso de estos estudios descubrió el intaglio, que  es simplemente la huella que deja la matriz de metal en el papel.  Esto se convirtió en la razón de ser de la obra gráfica de Rayo, ya no un efecto secundario del proceso.  Mientras elaboraba sobre cobre y cinc imágenes originadas en su viaje por Suramérica, experimentó con la impresión de objetos reales sobre papel. Estos le interesaron tanto que, luego de crear una serie llamada “Objetos cotidianos”, dejó la calcografía y optó por dedicarse al relieve solo, produciendo su estilo único.

En el curso de los últimos 5 años descubrimos mucha obra guardada que Rayo nunca exhibió en su Museo.  De lo más sorprendente e interesante son las  matrices metálicas de sus primeras estampas, incluyendo una, envuelta en papelillo con la leyenda “Mi primer grabado”.  Con el Maestro Edgar Correal, director desde los inicios del Museo Rayo de Talleres Maestros de grabado calcográfico, tomamos la decisión de hacer nuevas impresiones de cada una de estas preciosas matrices. Henry Villada, originario de Roldanillo, y ya un artista establecido y reconocido en Armenia, acompañó a su maestro Correal en este viaje de descubrimiento de la obra inicial del artista gráfico más prolífico de Colombia—Omar Rayo.

En esta exposición de obra nunca vista en Colombia, pretendemos establecer la conexión entre la calcografía y el intaglio.  Mostrar los eslabones desconocidos entre una técnica y la otra y finalmente mirar los intaglios de series más recientes que se inspiran en las imágenes o composiciones de las originales aguafuertes y punta secas.  Es verdad que, al principio, Rayo intentó elaborar intaglios de objetos cotidianos incisos por él en planchas de cobre que conservamos en nuestra colección.  Sin embargo, pronto eligió las matrices de cartón y el papel d’Arches de 400 gramos que el moldeaba a mano humedeciéndolo sobre la plancha construida en niveles.

Las ediciones nuevas de sus planchas antiguas muestran una variedad de imágenes, por ejemplo los encantadores gatos elípticos habitantes de las ruinas del Club Militar en Buenos Aires.  Mucho más tarde los encontramos en los intaglios de “Sarita’s Zoo”. Las figuras de mujeres desnudas serían las protagonistas de la serie “Féminas”, en los 70s y 80s. Sandías y calaveras se inspiraron en las artes populares mexicanas y en la obra de sus artistas como José Guadalupe Posada.  Los objetos de uso cotidiano por los que Rayo dejó de grabar en metal se convirtieron en las grandes series llamadas “Pop” y “Papel herido”. El manojo de clavos que pasó primero por el tórculo se transformó en tornillos y agujas en estas mismas series. Las cabuyas anudadas que fueron lo segundo que pasó por el tórculo en La Esmeralda renacieron una y otra vez y finalmente en la serie “Nudobilia”. 

Este hallazgo de un tesoro de obras tempranas ha sido para nuestro Museo Rayo una revelación tanto acerca del proceso por el que un artista llega a crear una obra original como de la manera en que su imaginación transforma las imágenes a través del tiempo.   En estas obras, Omar Rayo revela, ya cinco años después de su muerte como un artista joven a punto de lanzarse a la creación vertiginosa de una obra transcendental. Los papeles donde están impresas las imágenes de su mundo de entonces, son como cartas de amor a su Museo de ahora.   

Águeda Pizarro Rayo

 

Esta exposición está apoyada por Comfandi.
Proyecto apoyado por el Ministerio de Cultura, programa nacional de concertación cultural, la Secretaría de Cultura del Valle del Cauca.

Recomendados
error: