Boletines de prensa

EL MUSEO RAYO EXHIBE


 

OMAR RAYO

Oxímoron visual


El título, Oxímoron visual nació en los 90 de un encuentro entre tres poetas:  Juan Manuel Roca, Omar Rayo y yo. Se refiere a unas obras que Roca denominó “Flores andróginas,” posteriores a los Cilindromes, y Tubolarios, cuyas bocas circulares apuntaban al observador llenas de colores o de un negro profundo. Los tubos y los cilindros erguidos parecen falos, pero son huecos como una matriz. Los hermafroditas desde tiempos inmemoriales ejemplifican el oxímoron o paradoja -un imposible hecho realidad, así  nació el título de un catálogo.   

El oxímoron es enigma, misterio. Identifica a Rayo como ilusionista. Mago, nos hace ver un imposible al pintarlo o dibujarlo. Prestidigitador, nos engaña el ojo. La predilección de Rayo por el oxímoron se arraiga en la pintura surrealista, cuyos practicantes basaban toda la teoría de su arte en ello.  Los personajes surreales del Bejuquismo de Rayo son humanos y vegetales.  En la serie Vía Sur, aparece el Ultra Bejuquismo y las raíces y lianas, todavía blandas se vuelven geométricas. Esta geometría pertenece al mundo de las “ideas” platónicas.  Todo lo que vemos participa de ella pero está oculta en la realidad percibida.

Hay otra búsqueda en ciertas obras de Vía Sur derivada de la observación del arte precolombino, los signos, símbolos y alfabetos indescifrables de civilizaciones extinguidas.  Rayo convierte estos en su propio lenguaje, descubierto tanto en las telas paracas y las ruinas incaicas como en paisajes urbanos llenos de letreros que nos indican un canino al misterio. Surgen de estas preocupaciones pinturas como Yellow labyrinth, siendo el laberinto un camino que niega la posibilidad de salida y engaña al que lo transita.  En los años 61 y 62 Rayo produjo paralelamente diferentes series de obras paradójicas.  Sus bodegones geométricos funcionan a base de ecos donde las formas de las botellas, los vasos y otros elementos se presentan como sus propias sombras.  La idea del alfabeto indescifrable resurge en un grupo de obras como Petroleum petal, similares a los cartuchos que encierran los números mayas.  En ellos se perciben círculos negros que sugieren los huecos de un sello.  Positivo trocado en negativo como en el proceso de la estampación en el grabado.  Una tercera tendencia en estos mismos años es la creación de la ilusión de niveles escondidos detrás de la superficie de la obra.  Esto se consigue doblando alguna esquina o recortando del nivel superior para revelar un color o un vacío negro (Cangrejo medieval).  Poco después, en el 64, Rayo se embarca plenamente en la aventura de la sombra representando cintas dobladas las que sueltas o extendidas y entrelazadas engañan el ojo- objetos reales que se convierten en diseño de geometría vertiginosa.  Este tema resurge en el siglo XXI en Vértigo de las nubes articuladas. Se tejen, se tensan, se trenzan y danzan en trampantojo hacia adentro o hacia afuera. Rayo al mismo tiempo pinta los Quipus donde, desde un fondo plano de rayas blancas y negras ópticas sale la cinta anudada.  Los quipus son un lenguaje encriptado de los Incas y la paradoja de su habla silenciosa se cifra otra vez en la representación de un plano con rayas como los hilos sagrados. Las máscaras tituladas Samurai de los 80, fueron inspiradas por una película de Mizoguchi donde la armadura es el fantasma hablante- oxímoron muerte-vida.

El trompe l’oeil, paradoja de paradojas, llegó identificar al Rayo de los 80 con sus volumetrías mullidas que sugerían una gravidez o una liviandad aérea, cuadros llenos del “soplo de la vida” u ondulantes pañuelos flotantes. Se retoman en el siglo XXI en la serie Mullida huella del viento donde diversas formas repetidas son infladas u ahuecadas por una fuerza invisible creando una vibración negra y blanca. Al pasar esta época de gravidez-ingravidez, Rayo vuelve a la cinta en el nuevo siglo, pero en ésta, como la de Moebius, la cara singular se hace doble.  Interior y exterior se unen.  Al lado de ellas, los nudos que se enlazan o que son gordianos aparecen en todas las series como Criatura abisal o Crisálida del arrebol.   En dos obras del último año de la vida de Rayo podemos ver otro oxímoron visual, la mise en abîmé, la repetición al infinito de una imagen como en dos espejos enfrentados, ilusión óptica, realidad visual imposible.  Uno es también Flor andrógina y otro es una serie de formas acolchonadas una encima de la otra. Esta exposición muestra la profundidad del pensamiento de Omar Rayo acerca de una geometría sagrada, para él imbuida de un misterio que a la vez resuelve y oculta.

ÁGUEDA PIZARRO
Directora

XXXVI Encuentro de mujeres poetas

Encuentro mujeres poetas colombianas
Carta convocatoria, bases del concurso ediciones embalaje e información general del XXXVI Encuentro de mujeres poetas colombianas del Museo Rayo que se celebrará entre el 15 y el 20 de julio del 2020 en nuestra sede en Roldanillo, Valle del Cauca.

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XLV Concurso infantil de dibujo a color

Omar Rayo
El Museo Rayo de Dibujo y Grabado Latinoamericano y el Ministerio de Cultura, invitan a los niños y niñas de Roldanillo y de toda Colombia, a celebrar el tradicional CONCURSO INFANTIL DE DIBUJO A COLOR que se llevará a cabo el próximo 25 de Abril de 2020.