Boletines de prensa

EL MUSEO RAYO EXHIBE


 

OMAR RAYO

HUMOR RAYO


El humor es esencia tanto de la obra de Omar Rayo como de su personalidad.  En sus conversaciones y entrevistas respondía con frases relámpago dándole vuelta a la pregunta.  Su admiración por el caricaturista, Ricardo Rendón lo llevó al Café Automático y a una amistad con León de Greiff el gran poeta calamburista.  La iniciación de Rayo al estudio de las Artes Plásticas fue un curso por correspondencia de Dibujo Clásico y Caricatura en la Escuela Zier de Buenos Aires.  Así, su talento para el dibujo se ve claramente en sus primeros retratos a lápiz.  Su habilidad para capturar la esencia de las formas y las figuras se manifiesta en las caricaturas para periódicos y revistas en los 40.  Pero antes les había ofrecido a los personajes de Roldanillo encontrados en la calle, sus propios rostros transformados por “El ojo que ríe”, título de una exposición en que participó en Paris.  Sus ojos enormes siempre percibían, en todo, la gracia, la contradicción, la correlación insólita que desencadena la risa.

Esta exposición pretende mostrar el sentido del humor de Rayo desde su obra más temprana, planteando que toda su producción hasta la más reciente lo comparte.  Aún retratos como el de Bertha Singerman muestran rasgos de humor. En el Maderismo de los últimos años 40 desarrolló su propio estilo y construyó rostros dibujando tablas de madera (Stalin).  El Bejuquismo también nos envuelve en lianas y raíces que forman caras y cuerpos (Pablo Neruda).  En toda su obra figurativa se encuentran elementos caricaturescos producidos por la línea mordaz, cada vez más geométrica.  En las obras de Vía Sur figuras humanas, animales y paisajes revelan su esencia (Gato malo). Se ve el eco del Bejuquismo en las líneas fluidas de los cuerpos sinuosos de las Féminas y Eróticos. Desde el principio, el sentido del humor de Rayo manifiesta un maridaje entre lo abstracto y lo concreto, desafiándonos a adivinar el origen de sus trucos de mago.  La corriente lúdica viene de muy temprano en sus dibujos, monotipias y pinturas de niños, que se construyen con formas elípticas o triangulares (Niño dormido), algunos juegan con baleros, pajaritos de papel o montan en patineta.  Parecen niños reales, pero son geométricos y en eso reside su gracia. 

En los 60, entre México y Nueva York, nuestro artista experimentó con diversas propuestas plásticas. En el Pop Art encontró el eco de los bodegones tempranos y los intaglios en cuya blancura inicial se encuentra la síntesis de su forma.  Sus pinturas llamadas abstractas son en realidad cintas dobladas o tejidas que se van extendiendo en lienzos irregulares donde, liberadas del cuadrado, vuelan como aviones de papel (La patinadora).  El papel recortado o en origami es tema de acrílicos donde el doblez sombreado define el estilo rayesco. Así como las rayas vibrantes del Op (A hill Called Sabika), el juego del trampantojo producido por las sombras convierte una forma en un objeto quizás juguete o puzle (Los juguetes de Mateo).  Para introducirnos en este juego, el artista agregaba objetos reales como rodillos y perillas (Hadiririon), dando la impresióm que la cinta es real.  Las perillas en pinturas con nombre de ángel los transforman en construcciones enigmáticas con gavetas secretas. Una Criatura abisal lleva tentáculos hechos de tiras de tela. Rayo nos engaña también con realistas pañuelos ondulantes (Ola Zen) y formas acolchonadas agregándoles “ombligos “de sombra para recalcar su mullidez.

En los 70 construyó un lenguaje acerca de lo modular expresado en una teoría para construir cuadros con “módulos” repetidos y combinados de diferentes maneras.   Cuando presentaba “Lluvia”, ponía a su pie, en un juego conceptual, un paraguas abierto. En el nuevo milenio, una mesa de madera con botellas de diferentes colores se introduce debajo de una obra multicolor de la serie “Corteza del Arco Iris”.  Rayo llamaba “Poesía visual” estas yuxtaposiciones.   En títulos como Cilindromes, vemos el cruce entre la palabra y la imagen. Quizás esta sea la clave del “Humor Rayo” –la poesía que se asoma como un espejismo entre las formas tan concretas como abstractas.

ÁGUEDA PIZARRO
Directora

XXXV Encuentro de mujeres poetas

Encuentro mujeres poetas colombianas
Carta convocatoria, bases del concurso ediciones embalaje e información general del XXXV Encuentro de mujeres poetas colombianas del Museo Rayo que se celebrará entre el 17 y el 21 de julio del 2019 en nuestra sede en Roldanillo, Valle del Cauca.

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XLV Concurso infantil de dibujo a color

Omar Rayo
El Museo Rayo de Dibujo y Grabado Latinoamericano y el Ministerio de Cultura, invitan a los niños y niñas de Roldanillo y de toda Colombia, a celebrar el tradicional CONCURSO INFANTIL DE DIBUJO A COLOR que se llevará a cabo el próximo 27 de Abril de 2019.